
Día de la Mujer | Con consignas contra el gobierno de Milei, finalizó un masivo acto por el 8M frente al Congreso
Nuria Fins es una docente de San Martín que, como muchas otras madres, llevó por primera vez a la marcha en la Plaza del Congreso a Almendra, su hija de 15 años. Llegaron autoconvocadas, pero as...
Nuria Fins es una docente de San Martín que, como muchas otras madres, llevó por primera vez a la marcha en la Plaza del Congreso a Almendra, su hija de 15 años. Llegaron autoconvocadas, pero asegura que el municipio de San Martín hizo “toda una movida” para las mujeres se sumen en esta reunión frente al Congreso. “Como mamá hace mucho que quiero traerla. Es la primera vez que podemos. Es importante venir con ella para poner mí voz en esta que es mí lucha”, dijo Nuria.
En otro punto de la plaza, estaba Daniela Farina de Zona Sur, quien suele ir siempre a las marchas del Día de la Mujer. “Vengo porque lo que propone Milei es una provocación. Si quería saber cuántas somos y que fuerza, tenemos acá estamos. Podemos derribar todo”, dijo.
Con consignas contra el gobierno de Javier Milei, finalizó un masivo acto por el 8M frente al Congreso.
Después de la aprobación de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo y de la creación del Ministerio de las Mujeres, Géneros y Diversidad, las concentraciones de las organizaciones feministas no habían sido en los últimos años demasiado multitudinarias. El año pasado, de hecho, las divisiones entre los grupos que apoyaban al gobierno kirchnerista de entonces y los de izquierda llevó a que el último 8 de marzo hubiera dos actos en paralelo.
Este año, sin embargo, el escenario es otro: la presidencia de Javier Milei, que se manifestó en reiteradas ocasiones en contra del aborto y que disolvió el Ministerio de las Mujeres, ubicó al Gobierno en el blanco de las críticas de todos los grupos feministas. Ante eso, las agrupaciones de mujeres, sindicatos, asambleas vecinales, organizaciones estudiantiles y sociales y partidos políticos lograron limar asperezas para marchar todas juntas al Congreso este #8M.
El despliegue del operativo de seguridad fue intenso. Frente al Congreso, sobre la vereda de Entre Ríos, había una cadena humana de efectivos, delante de las rejas negras, a razón de un efectivo por metro. Varias policías mujeres, aunque en todo el perímetro eran mayoría hombres. En la calle de atrás del Congreso, en Riobamba, la cadena de efectivo se reemplazaba por vallas de seguridad que impiden el acceso. Sólo podía pasar personal autorizado. En distintos puntos se colocaron vallas con la intención de que los manifestantes tuvieran que rodear la zona y no puedan acceder directamente hasta la plaza, donde se congregaba desde temprano una multitud.
En las inmediaciones del punto de encuentro, los camiones hidrantes y colectivos de la Policía estaban estacionados. Cerca de las 17, cuando todavía seguía llegando gente de forma incesante, una hilera de efectivos policiales avanzó sobre Entre Ríos, con la intención de apostarse en medio de la avenida. Pero entonces empezaron los cánticos de las manifestantes “Levantá la valla, la p… que te p…”. Finalmente, después de que se instalará un clima de tensión, la fila de policías dio marcha atrás y volvió a colocarse sobre la avenida Rivadavia.
Entre los manifestantes se escuchaban cantos contra el presidente Javier Milei y muchas de las mujeres aseguraban estar ahí para manifestarse principalmente contra el Gobierno. “Que arda todo contra este sistema, si no vuelvo rompan todo”, decía el estribillo de una de las canciones que más se repetían.
Josefina Bermúdez y Carola Calandro son de Capital. Fueron a la marcha con un grupo de varias amigas como lo suelen hacer todos los años. “Este año es diferente. Estamos en contra de la derecha”, dijo Calandro. “No queremos perder derechos como el del aborto. No somos ‘asesinas de pañuelos verdes’ como dice Milei”, apuntó Bermúdez.
El discurso giraró en torno a cuatro ejes. En primer lugar, la crisis alimentaria y habitacional, que, estiman las organizaciones, afectan a gran parte de la población y, sobre todo, a las mujeres. En segundo lugar, los despidos en el sector público y el cierre de “áreas clave” para la lucha contra la discriminación de género como el Inadi. El tercer eje estuvo relacionado con la necesidad de que el Estado deje de negar la violencia por razones de género, que se terminen los discursos misóginos y que no se desfinancien las políticas públicas que tienen el objetivo de reducir la violencia. Por último, la defensa del aborto legal seguro y gratuito.
El discurso central terminó poco después de las 19. Se habló, además, de la universidad pública, de la Educación Sexual Integral, del aborto legal, del nuevo Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), del ajuste y del Fondo Monetario Internacional (FMI).
La plaza y las calles seguían repletas de personas, aunque poco a poco los manifestantes comenzaban a abandonar el lugar. Un cordón de seguridad de la policía federal recorría parte de Callao y Rivadavia para garantizar que los colectivos y los autos puedan circular con normalidad. Arriba de las vallas de seguridad había mujeres que llevan el torso desnudo. En el cielo se podían ver los colores de las bengalas que encendían las manifestantes.